jueves, 6 de febrero de 2014

Crónica 02 de febrero de 2014 de Chinchón a Colmenar de Oreja, circular




Grupo de Caminantes

Ruta: Chinchón – Colmenar de Oreja

Distancia: 10 Km.

Dificultad: Baja

Fecha: 2 de Febrero de 2014





Hoy día 2 de Febrero, el calendario católico celebra el día de Las Candelas, cuando tuvo lugar la Presentación de Jesús niño a Simeón en el Templo y  la Purificación de la Virgen.

En este día tan señalado, los caminantes hemos hecho una marcha más urbana que campestre. Nuestra ruta de hoy transcurría por el sur de la Comunidad de Madrid y se llamaba “De Plaza a Plaza”, pues hemos ido desde la Plaza Mayor de Chinchón, hasta la Plaza Mayor de Colmenar de Oreja.



 Salimos de Chichón por la Vía Verde del antiguo ferrocarril desaparecido y paralela a la carretera M311. Como estamos sobre una meseta absolutamente llana, enseguida divisamos a lo lejos la bella silueta que ofrece Colmenar mostrando las torres de su Iglesia y la del Convento  de la Encarnación.  Solo cuatro kilómetros  nos separan de su singular plaza  castellana.

A buen paso hemos recorrido este trayecto rodeados de extensos campos de cereal, unos sembrados y otros preparados para la siembra, caminando  por medio de una campiña limitada por dos valles, aun lado, el río  Tajo, al otro, el Tajuña.



Aunque la temperatura era baja, lucía el sol y no soplaba una pizca de viento, por lo que  los caminantes íbamos agrupados conversando de forma placentera.

En media hora, entramos en Colmenar de Oreja por la calle de Madrid y  por ella llegamos a La Redonda, una plaza grande que hace de rotonda y que en medio tiene  un  arco de triunfo en piedra de Colmenar  y bajo él la figura  del rey Alfonso XIII. Con este monumento de Juan de Ávalos  los vecinos han querido rendir homenaje al rey que dio a Colmenar el título de ciudad en 1922.


Guarda Colmenar la estructura de haber sido un importante pueblo agrícola por las numerosas casonas de labranza  con entradas para carros que abundan repartidas por todas sus calles. Cuenta hoy con unos 8.500 habitantes y aún conserva rincones pintorescos.

Pasamos por una pequeña plaza ajardinada   presidida por el busto de Ulpiano Checa, pintor  colmenarete de finales del siglo XIX que trabajó todos los géneros: retratos, pintura costumbrista, pintura histórica, post romántica, cubista, expresionista… y tras conseguir un reconocimiento internacional, sus cuadros están repartidos por los grandes Museos de Europa y América.


 literatura fue para él una gran fuente de inspiración, llevando a sus lienzos las novelas históricas más célebres del momento.

De la obra “Ben-Hur”, salió su “Carrera de carros” y de “Quo Vadis”, su “Vinicio corriendo hacia Roma en llamas”.

También  pintó “Los últimos días de Pompeya” y “El barranco de Waterloo”, este último sacado de la novela  “Los Miserables” de Víctor Hugo.

Todas las obras de Checa sirvieron posteriormente para la escenografía de las  famosas y grandes producciones cinematográficas de Hollywood que parecen sacadas de sus oleos.
  

Desgraciadamente murió tempranamente, durante La Primera Guerra Mundial. Sus restos reposan en el cementerio de Colmenar de Oreja, el pueblo que le vio nacer.

Camino de la Plaza Mayor, las campanas de la Iglesia de Santa María la Mayor, con gran estruendo, han comenzado a sonar dándonos la bienvenida y los caminantes alborotados aceleramos el paso acudiendo a su llamada.

Delante de la Iglesia está la antigua Plaza Vieja con fuente y pilón. Fue la plaza del pueblo hasta que se construyó la bella plaza porticada, de la que hemos quedado sorprendidos por su armonía.

Se trata de un espacio rectangular con casas homogéneas de dos plantas, la de arriba sostenida por impolutas columnas de piedra colmenare










Toda la plaza está asentada sobre un colosal túnel de piedra que más tarde vimos y atravesamos.

En la plaza hay dos edificios del siglo XVIII, el Ayuntamiento y el Pósito.

Todo el conjunto tiene soportales en la planta baja y galería cubierta en la alta. No nos ha gustado que esta bonita plaza siga empleándose como aparcamiento.

 Pasamos a visitar la monumental Iglesia del siglo XVI que tiene tres portadas. Sus muros por fuera apenas tienen ventanas pero están adornados de unos originales contrafuertes cilíndricos en las esquinas. Todo el templo está construido con la piedra blanca de Colmenar. Tiene una elegante torre cuadrada herreriana de 62 metros con huecos para las campanas.

Por dentro, tiene tres naves, la central muy ancha separada del presbiterio por una alta escalinata y las dos laterales muy estrechas. Las naves están separadas por columnas con arcos apuntados y las  bóvedas son góticas.


En el retablo mayor hay  seis tablas pintadas con escenas referentes a la Virgen. Está rematado por un bello calvario. En los muros laterales del altar mayor lucen dos grandes frescos de Ulpiano Checa.


Debajo de los soportales del Pósito nos hemos sentado a tomar la fruta y la tortilla que los torrejoneros  de adopción como Julián toman en un día como hoy tradicionalmente y que ha querido compartir. Como sabemos que la ha hecho Mª Jesús, ¡¡Gracias Mariaje, rica, rica, rica!!

Es el momento en el que los caminantes nos agrupamos y más echamos en falta a los que no han venido, sobre todo si no han podido venir por motivos de salud propia o familiar: Conchi, Ricardo, Luís, Jaime, Ángelo y Águeda. ¡Queremos que pronto estéis caminando con nosotros!

Tras abandonar la Iglesia, salimos de la Plaza por un arco lateral que nos conduce hacia el barranco de Zacatín donde encontramos una fuente con pilón cubierto y dos largos pilones abrevadero y lavadero. Se trata de un rincón lleno de tipismo que ha sido utilizado en diversas ocasione por directores de cine.



 A travesamos la plaza por debajo a través del ancho túnel con bóveda de cañón y salimos  de la población por la calle de San Juan que nos dirige hacia la pequeña ermita del santo y continuamos de frente hacia Chinchón,  por el Camino Viejo de Colmenar mientras las campanas de Santa María vuelven a  sonar, esta vez, despidiéndonos.


Hacemos parado a la salida a ver un conjunto residencial de casas que han llamado nuestra atención pues conformaban una especie de poblado con plaza porticada incluida en el centro. El barrio ha sido construido siguiendo el estilo tradicional y popular de dos plantas y utilizando la madera. El resultado, una urbanización distinta, tan agradable a la vista como silenciosa.


Dejamos atrás Colmenar mientras vamos recorriendo los campos en los que Aníbal Barca en el año 220 a C, luchó contra los Carpetanos, derrotándolos y ocupándoles esta zona.

Pero no solo los cartagineses vivieron en  estas tierras, también los romanos se repartieron estos territorios creando sus villas dando  lugar al pueblo hispano romano. Curiosamente, fueron los romanos quienes descubrieron las valiosas canteras de Colmenar, de piedra caliza blanquísima y de gran belleza, tan apreciada por escultores y arquitectos. El Palacios Real de Madrid y el del Real Sitio de Aranjuez, ambos, moradas de reyes, lucen la piedra de Colmenar. Igualmente  las famosísimas fuentes de Cibeles y Neptuno de Madrid entre otras muchas.

También quiso el azar, que fueran los musulmanes quienes  construyeran los primeros hornos para la fabricación de tinajas, tan célebres  para la conservación del vino. Las tinajas de Colmenar de Oreja, poblaron por su buena fama, todas la bodegas de España.

 Mientras continuamos acercándonos a Chinchón voy pensando, como otras veces, que el contacto con el entorno natural que se ha convertido en una necesidad para nosotros todos los domingos, no es la única razón por la que afrontamos alegremente la madrugada y las fatigas de los caminos, sino que tienen mucha fuerza, para acudir a nuestra cita dominguera, las historias fascinantes que descubrimos en los lugares por donde transcurren nuestras rutas, de las que tanto aprendemos.

Era la una del mediodía cuando nos dirigíamos a la Iglesia de Ntra. Señora  de la Asunción de Chinchón, una hermosa iglesia que tiene en su retablo mayor un cuadro de Francisco de Goya con la Asunción de la Virgen.



Este templo adosado al Palacio Condal, fue financiado por los Condes de Chinchón con tres condiciones:

·       Tener una vista privilegiada de la misa.
·       Exhibir en la fachada principal los escudos condales.
·       Servir de enterramiento a todos los Condes de Chinchón.
La iglesia combina los estilos gótico, plateresco, renacentista y barroco y en el muro lateral  del lado de la Epístola, se conserva el balcón por el que los Condes de Chinchón veían la misa de forma privilegiada.


La Iglesia se encuentra en una alta plaza desde donde se contempla  la mejor vista del pueblo. En esta plaza  está el Teatro Lope de Vega edificado sobre ruinas del palacio de los Condes. Muy cerca, vemos también la Torre del Reloj, perteneciente a la Iglesia desaparecida durante La Guerra de la Independencia de la Virgen de Gracia, en primer plano y rodeada de tejados, aparece la emblemática Plaza Mayor que parece un gran patio del pueblo donde se reúnen chinchoneses y forasteros. 

A lo lejos, el castillo mandado construir por los señores de Cinchón, D. Andrés Cabrera y Dña Beatriz de Bobadilla, dama de la reina Isabel la Católica   a  quienes el rey católico les concedió este señorío.

Delante del castillo, el  antiguo monasterio, hoy parador.


En nuestro recorrido por las calles del pueblo vemos numerosas casas nobiliarias con blasones y muchas placas con inscripciones en fachadas.
En la calle de la Iglesia hay una placa en la puerta  de la casa donde vivió Goya cuando venía con bastante frecuencia a esta villa y se alojaba  en casa de su hermano que era capellán de los Condes. El primer Conde data del S. XVIII, pues fue un título concedido por Felipe V a los señores del castillo Se me ocurre recordar que uno de los mejores retratos de Goya es el que le hizo a  María Teresa, la Condesa de Chinchón casada con Manuel Godoy.



Algo cansados de andar y de absorber tanto urbanismo y arte, nos sentamos en la  céntrica Plaza que a esta hora se ha convertido en una gran terraza, donde muchos vecinos y visitantes toman el sol y un aperitivo.

En ella los caminantes tomamos hoy nuestra cerveza con el privilegio de  encontrarnos en un famoso Coso Taurino, en el Corral de Comedias, en el Salón de Baile de  verbenas, en el Zoco y mercado y en  el Ágora griega, donde los vecinos se han congregado toda su vida a discutir de sus asuntos y a compartir noticias, penas y alegrías.


Chinchón fue declarado Conjunto Histórico Artístico en 1974



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martes, 28 de enero de 2014

Crónica 26 de enero de 2014 de Chinchón a la Laguna de San Juan


Grupo de Caminantes

Ruta: Chinchón – Laguna de San Juan

Distancia: 12 Km.

Dificultad: Baja

Fecha: 26 de Enero de 2014


 Cuando esta mañana del último domingo de Enero salimos los caminantes de casa hacia nuestro punto de encuentro, una media luna en forma de guadaña lucía en la bóveda celeste antes del amanecer, perfecta en su Cuarto Menguante. La temperatura era muy buena y auguraba un buen día.

Tras tomar el café en Chinchón, hemos atravesado su Plaza Mayor y hemos disfrutado de su singular belleza a una hora temprana cuando el bullicio no había llegado a ella y el sol ya había empezado a calentarla.


Nuestra ruta hoy se dirige hacia La Laguna de San Juan.


Salimos de la villa  por la carretera 404 que va a Titulcia, pero antes paramos delante de la ermita donde se guardan los patronos de Chinchón, San Antón y la Virgen de Gracia para hacernos la foto de grupo en su pequeño atrio.



Dejando a nuestra izquierda el monumental monasterio de Clarisas  descalzas de San Francisco y a la derecha el Matadero Municipal, salimos de la población por la carretera mencionada caminando  por ella con precaución durante un kilómetro y medio. La abandonamos girando a la izquierda y continuamos por una ancha pista en dirección Este.

Nos encontramos  sobre un gran páramo en una mañana clara y soleada que nos hace disfrutar con la vista de innumerables  parcelas de olivos que alternan  con otras de viñedos y algunas de cereal recién sembradas, ofreciéndonos un precioso lienzo amable y relajante. A nuestro lado, corre el arroyo Carcavillas que va completamente seco.  Detrás dejamos la Urbanización Nuevo Chinchón esparcida  por un montículo.


Bajo algunos olivos, de vez en cuando, vemos tendidas unas mantas sobre las que unos campesinos, barean el árbol y recogen el preciado fruto que está en el punto de maduración  ideal para ser llevado a la almazara y extraerle su rico zumo.

Llama la atención el orden  que lucen los olivos centenarios, perfectamente alineados y equidistantes  soportando con orgullo el peso de sus ramas repletas de aceituna picual que tiran de él hacia el suelo.

Ocurre lo mismo con las parcelas perfectamente cuidadas y sin una mala hierba, de viñedos bien  podados.
  

Cuando llevábamos una hora andando por este paisaje tan singular, giramos a la izquierda abandonando el arroyo que en ese preciso punto ha alcanzado una gran profundidad. Seguimos  por una planicie de  paisaje similar mientras vamos viendo, muy a lo lejos, la sierra de Madrid completamente cubierta de nieve.

Ha llegado el momento de parar a tomar la fruta y lo hacemos ocupando cada uno el tronco de un olivo haciendo real el refrán de “cada mochuelo a su olivo”


Ni rastro de población a la vista hasta hacer un nuevo giro a la derecha y comenzar a divisar las poblaciones de Cienpozuelos y Titulcia.


Un poco más adelante el paisaje se trasforma en un terreno de barrancos profundísimos y nuestra cómoda pista pasa a ser una senda estrecha por la que a modo de tobogán vamos subiendo y bajando y avanzando por medio de las barranqueras rodeados de plantas de esparto hasta llegar a los 600 metros de altitud y ver como aparece ante nosotros y a nuestra derecha, el amplio valle del río Tajuña. Es tan plano y tan tendido que se diría que es una rambla. Al río se  le distingue por las especies de ribera que delimitan su cauce: chopos, zarzas, juncos y carrizos. El Tajuña está  en el último tramo de su recorrido, próximo a desembocar en el río Jarama.


Descendemos de golpe cuarenta metros para hallarnos delante de una profunda “Sima” de gran magnitud  y de un gran” Humedal”. Cerca hay un gran peñón a modo de atalaya desde donde divisar todo el valle y el río.


El humedal es un espacio protegido de la Comunidad de Madrid situado en la margen izquierda del río sobre el que hay repartidas cinco pequeñas lagunas de agua dulce que se alimentan de aguas subterráneas y de lluvias y desaparecen con el estío veraniego. La vegetación del humedal sirve de  reserva a aves residentes y de paso.


Nos situamos al lado de la Laguna de San Juan que es la más grande y desde el observatorio del Refugio de Fauna esperamos ver algún pato o polla de agua, pero con gran decepción, no solo no vemos ningún ánade o zancuda sino que ni siquiera escuchamos un lejano cuac -  cuac.





Continuamos por la orilla del humedal por una vía pecuaria que se llama Camino del Sotillo hasta llegar a la carretera 404 donde nos esperan los coches que nos recogen y llevan a Morata de Tajuña para tomar la cerveza.

Un día más tenemos que agradecer a nuestro guía y cartógrafo Julián de la Cosa, que nos conduzca  con tanta seguridad por caminos tan difíciles como el de hoy.




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martes, 21 de enero de 2014

Crónica del 19 de Enero de 2014 Chinchón - Chinchón circular


Grupo de Caminantes

Ruta: Chinchón –Chinchón

Distancia: 13 Km.

Dificultad: Baja

Fecha: 19 de Enero de 2014


Hoy 19 de Enero, festividad de San Canuto, santo mártir del S. XI  y rey de Dinamarca, habían anunciado que llovería.

Nos hemos trasladado en los coches hasta Chinchón y hemos aparcado en una plaza frente a la ermita de La Misericordia. Allí mismo, en el bar “La Plazuela” hemos tomado el café con porras. Cuando salimos para empezar nuestra ruta, había comenzado a lloviznar suavemente.

Por la Calle Grande que baja desde esta plaza hasta La Plaza Mayor, fuimos sacando las capas de agua, los chubasqueros, polainas, gorros y paraguas, para afrontar la mañana según se presentaba.

Es admirable ver, cómo los caminantes no ponen ni una pega a las inclemencias del tiempo y no como quien oye llover, sino oyendo caer la lluvia, nos agrupamos en la famosa plaza de Chinchón con buen humor para hacernos hasta tres fotos de grupo con diferentes perspectivas: Delante de la hermosa fuente que preside la plaza, delante de su Iglesia Parroquial que no tiene torre y delante de la Torre del Reloj que no tiene Iglesia.




 Antiguamente en esta plaza había un abrevadero para las bestias, cuando Chinchón era un pueblo que vivía de la agricultura. Con el paso de de los años, la Plaza de Chinchón se ha convertido en el símbolo y primer atractivo popular de la villa.

Tiene forma  irregular, casi circular y con un urbanismo medieval. Sus casas de tres plantas, tienen largas balconadas de madera (dicen los del pueblo que  hay 234 balcones).

Ya no tienen, ni el pueblo ni la plaza, el aspecto de antaño. Chinchón se ha convertido en un lugar frecuentado por los turistas que desde Madrid vienen a pasar el día buscando su gastronomía y sus productos típicos y  La Plaza Mayor está llena de  restaurantes y tiendas de souvenir.

 En ella se desarrollan los principales eventos festivos y por supuesto las corridas de toros. Hoy se podría decir que Chinchón es una Plaza con un pueblo alrededor.

Eran las 9,45 h cuando salimos de la céntrica plaza por la Calle de los Huertos, donde se encuentra el Parador Nacional ocupando el espacio de un antiguo Convento de Agustinos  y llegamos hasta la plaza de San Roque, que lleva el nombre de la ermita del santo del mismo nombre que preside la plaza y que es el patrón de Chinchón. Se trata de una ermita en mampuesto y ladrillo en la que además de San Roque, también se guarda a la Virgen de Gracia, la patrona que se quedó sin Iglesia cuando los franceses la saquearon y destruyeron dejando solo en pie su torre, la del reloj.

La plaza de San Roque guarda todavía su estructura y fisonomía de pueblo de agricultores y conserva su fuente con dos pilones abrevaderos.



















Un poco más adelante nos encontramos el grandioso Convento de la Purísima Concepción, de Clarisas de San Francisco y pasamos a ver su iglesia que estaba abierta por ser hora de misa. Solo ocho monjas de clausura quedan en el convento.





















Como Chinchón está situado sobre un páramo entre los ríos Tajuña y Tajo, nuestra ruta de hoy será una pendiente desde la meseta al valle y no tarda en aparecer ante nosotros una gran hondonada repleta de parcelas con olivos hacia donde nos dirigimos. 


Caminamos por una pista amplia al principio con el suelo de tierra yesosa que nos pone las botas perdidas de un barro pegajoso. Abandonamos esta pista girando a la derecha para continuar por una senda algo más estrecha que transcurre encajonada paralela al Arroyo de las Cárcavas. Cuando llevamos hora y media  descendiendo por una pendiente larga y tendida, llegamos al río Tajuña. El paisaje cambia radicalmente; dejamos de ver olivares para tender nuestra vista sobre la amplia vega que ya conocemos.




Sin cruzar el río, giramos a la izquierda y nos dirigimos por el Camino de San Galindo hacia el Castillo de Casasola. Se trata de unas ruinas que pertenecieron a un castillo del S XIV con un gran foso a su alrededor.

Este castillo situado en el término municipal  de Chinchón es un claro ejemplo de propiedad feudal, un castillo residencia construido sobre una roca en una finca particular.

Como no ha parado de llover nos detenemos en un mirador del castillo y en un cobertizo de aquella ruina para tomar la fruta y compartir un trago de la bota que hoy apetece muy especialmente.



 


  
Regresamos a Chinchón sorteando múltiples caminos, sendas y veredas que se han ido entrecruzando a nuestro paso, siguiendo ciegamente a Julián que nos dirige, maravillosamente, hasta por un camino tan complicado como el de hoy sin equivocarnos.

La vuelta es toda subida y nos cuesta un último esfuerzo en esta mañana bastante desapacible de agua, aunque no ha hecho frío.

Cuando aparece de nuevo el pueblo, vemos detrás del Monasterio de Clarisas, El Castillo de los Condes de Chichón del S. XVI, de forma rectangular y con torres cilíndricas en las esquinas. Los Condes dejaron de habitarlo en el S. XVIII.


En la Plaza Mayor tomamos la cerveza y nos despedimos hasta el domingo que viene.





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LA RUTA EN IMÁGENES

http://vimeo.com/84537996